Avenida Carlos III, Centro Habana, La Habana, Cuba

avenida carlos III esquina

Esquina de la Avenida Carlos III (Foto: tabi_light bajo lic. CC BY-NC 2.0)

Fue Miguel Tacón, uno de los Capitanes Generales de Cuba durante la época colonial, quien inició las obras constructivas allá por el año 1836 y puso en funcionamiento la Avenida Carlos III.

Sobre los motivos originales del Paseo, escribía el propio Tacón:

“Carecía la capital de un paseo de campo, donde se pudiera respirar el aire puro y libre, y me resolvía a emprenderle desde el campo que llaman de Peñalver hasta la falda de la colina donde se halla el castillo del Príncipe. Quedó realizado el Paseo con arboleda, jardines, fuentes, cascadas y estanques que, sirviéndoles de adorno, hacen la atmósfera fresca y agradable y satisfacen a la concurrencia, que es siempre numerosa, particularmente en los días festivos.”

En el momento de su inauguración se le llamó Paseo de Tacón. De la denominación fundacional, pasó a conocerse como Paseo Militar. Al parecer se constituía en la principal vía de acceso de las tropas coloniales hacia el Castillo del Príncipe. Años más tarde se le llamó Carlos III en honor del rey de España y se le colocó una estatua del monarca.

En 1902, fecha de la instauración de la República, el Ayuntamiento habanero cambió su nombre por el de Avenida de la Independencia, por el que nunca la llamó nadie.

En 1936, el Historiador de la Ciudad Emilio Roig de Leuchsenring logró que el Alcalde de La Habana le restituyera el calificativo de Carlos III, como todos le seguían llamando.

En una isla donde no existe la publicidad, los espacios más visibles de carreteras, calles y edificios los ocupan emblemas políticos. Los rostros del Che y Camilo Cienfuegos, héroes del 59, también son omnipresentes. Más difícil es encontrar a Fidel Castro, quien se autoproclamaba contrario al culto a su persona (Foto: Simon bajo lic. CC BY-NC-ND 2.0)

En una isla donde no existe la publicidad, los espacios más visibles de carreteras, calles y edificios los ocupan emblemas políticos. Los rostros del Che y Camilo Cienfuegos, también son omnipresentes. Más difícil es encontrar a Fidel Castro, quien se autoproclamaba contrario al culto a su persona (Foto: Simon bajo lic. CC BY-NC-ND 2.0)

Un nuevo cambio sobrevino en la década del 70 del pasado siglo. Esta vez decidieron renombrarla en homenaje al presidente chileno Salvador Allende, gran amigo de Cuba. No obstante, para todos, sigue siendo, como siempre, Carlos III.

En su recorrido, la Avenida Carlos III parte de la intersección de las calles Reina y Belascoaín y llega hasta los pies del Castillo del Príncipe, justo donde actualmente inicia la Avenida de los Presidentes o Calle G.

Carlos III es una avenida de paso, pródiga en tráfico, con amplios paseos laterales para que el transeúnte aproveche la sombra generosa de los árboles.

Con sus más de 50 metros de ancho contribuye como ninguna otra a descongestionar la circulación vial que va y se viene de la parte vieja hasta el Vedado.

Carlos III está partida en dos, de un lado se reúnen los grandes edificios de ministerio, logia, hospital, casa de cultura, Sociedad Amigos del País, Quinta de los Molinos, Facultad de Estomatología. Y del otro, a ojos vistas más concurrido con la popular Plaza Carlos III liderando la impronta comercial.

Centro Comercial Plaza Carlos III

El Centro Comercial Plaza Carlos III (Foto: Aniol bajo lic. CC BY-SA 4.0)

Si iniciamos en su zona más próxima a La Habana Vieja, resaltan algunos inmuebles inevitablemente contrastantes a la vista: las instalaciones del Hospital General Freyre Andrade y el  imponente Edificio de La Gran Logia Masónica que se erige con sus once pisos, en la intersección con la calle Belascoaín. Casi enfrente se sitúa la sede de la Compañía Cubana de Electricidad, un colosal mausoleo de hormigón armado fue construido en 1958.

Si seguimos caminando podemos ver la parte posterior del edificio de la Sociedad Económica Amigos del País, actual Instituto de Literatura y Lingüística.

Al instante, tras cruzar la intersección entre las calzadas Infanta y Ayestarán, se aprecia un trasiego abundante de personas que delata la cercanía del antiguo Mercado Único, actual Centro Comercial Carlos III, lugar de encuentros y esparcimiento para todas las edades, rodeado por una multitud de pequeños negocios privados.

Si seguimos caminando encontraremos a nuestro paso la Quinta de los Molinos, donde en la actualidad se alberga el Jardín Botánico de La Habana, seguida casi de inmediato por la Facultad de Estomatología de la Universidad de La Habana y el Castillo del Príncipe.

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Sobre el autor

Apasionado de internet y de los geniales rincones que ofrece la ciudad de La Habana. Mi objetivo es compartir con vosotros mi inquietud por descubrir lugares y personas especiales.



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