Calle Teniente Rey, La Habana Vieja, La Habana, Cuba

el capitolio visto de noche desde la calle teniente rey

El Capitolio visto desde la Calle Teniente Rey (Foto: Gilbert Sopakuwa bajo lic. CC BY-NC-ND 2.0)

En este momento, La Habana es una ciudad en ebullición donde los andamios y las calles levantadas van dejando paso a preciosas zonas de paseo para disfrute no solo de los turistas, sino también de los propios habaneros, que o bien abren negocios, o bien disfrutan allí sus momentos de ocio, convirtiendo calles como Teniente Rey en un hervidero de actividad.

La apertura de nuevos negocios (restaurantes, tiendas de arte, centros de tatuaje, pequeños estudios de artistas, cuidadas terrazas) ha aportado a la zona un toque cool que antes no existía.

Adoquinada, estrecha y libre de coches, Teniente Rey discurre en paralelo a la calle Amargura, uniendo el Capitolio de La Habana, desde su misma escalinata, con la hermosa Plaza de San Francisco.

Recientemente restaurada por la Oficina del Historiador de la Ciudad, Teniente Rey lleva siendo una de las principales calles de compras de La Habana desde el siglo XVII.

La calle debe su nombre al español Félix del Rey, Teniente del Rey de la Isla de Cuba en 1781. El cargo de Teniente del Rey existía desde 1715, con funciones de cabo subalterno, en ausencia del Gobernador y Capitán General.

En la década del 70 del pasado siglo decidieron renombrarla en homenaje a la República de Brasil. No obstante, para todos, sigue siendo, como siempre, Teniente Rey.

Un Chevy del 55 aparcado en la calle Teniente Rey

Un Chevy del 55 aparcado en la calle Teniente Rey (Foto: Vxla bajo lic. CC BY 2.0)

Teniente Rey es estrecha y peatonal, y se encuentra repleta de galerías de arte, tiendas, bancos, museos, farmacias, dulcerías, lugares para sentarse a comer y bares musicales.

Siempre está llena de gente de todas las edades, por lo que es un gran lugar para experimentar la atmósfera incomparable de La Habana Vieja.

Por Teniente Rey transitan habaneros de todo tipo: niños con uniformes escolares, ancianos sentados al umbral de las puertas o con sus jabas de compras, vendedores pregonando viandas y frutas, lavanderas que repletan los balcones de ropas coloridas y otros tantos que constantemente la atraviesan de una lado a otro.

Caminar por la calle Teniente Rey es electrizante, e inunda todos tus sentidos: el olor a cigarro habano acecha en cada esquina, el olor del mar Caribe que se esconde cerca, el sonido de la música en vivo que empapa la ciudad desde horas tempranas de la mañana.

Paseando por esta calle encontraremos lugares motivadores y especiales: la Plaza del Cristo con la iglesia de igual nombre, el popular bar el Chanchullero o el Museo de la Farmacia Habanera, considerado a principios del siglo XX la segunda en importancia en el mundo y la primera en Cuba.

El Chanchullero de Tapas es un bar de tapas en la calle Teniente Rey

El Chanchullero es todo un hallazgo, un lugar moderno, ecléctico y alegre, pero sin ser pretencioso

En la actualidad la calle Teniente Rey es lo más parecido a ese túnel del tiempo que es la capital de Cuba, un viaje a nuestro pasado más inmediato, a la era de las reparaciones y la de los talleres de objetos cotidianos, a una ciudad en la que todo se arregla una y otra vez, hasta el infinito: los relojes de pulsera, las gafas (los espejuelos, dicen los habaneros), las radios, las bicicletas…

Los músicos, que aparecen de tanto en tanto en los cafés al aire libre de la callejuela, refrescan el ambiente con sus guitaras al ritmo del son más autóctono. Desde las mesas se siente la brisa fresca de la bahía y los mojitos bien fríos nos ayudan a sumergirnos en la historia del angosto lugar.

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Sobre el autor

Apasionado de internet y de los geniales rincones que ofrece la ciudad de La Habana. Mi objetivo es compartir con vosotros mi inquietud por descubrir lugares y personas especiales.



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