Fuente de Neptuno, La Habana Vieja, La Habana, Cuba

Fuente de Neptuno en La Habana

Fuente de Neptuno (Foto: Esteban De Sousa Seibane bajo lic. CC BY-SA 2.0)

Aunque su nombre real es el de Fuente de la Princesa, todo el mundo en La Habana conoce este monumento como la Fuente de Neptuno. Fue ordenada construir en el año 1836 en conmemoración del juramento como princesa heredera de la futura reina Isabel II, con el objetivo de abastecer de agua a la ciudad de La Habana, cometido que cumplió hasta su traslado a la antigua Alameda de Isabel II (actual Paseo del Prado) en 1871.

Tras varios traslados se ubicó en el Parque de La Punta hasta 1912 cuando fue sustituida por otra estatua del intelectual cubano José de la Luz y Caballero, haciendo que fuera almacenada en el Depósito municipal. Posteriormente fue reclamada por el Museo Nacional para sus galerías y luego la Secretaría de Obras Públicas la colocó en un parque en El Vedado, hasta que por labores de la Oficina del Historiador de La Habana, fue trasladada a su posición original.

Si se observa con detenimiento el conjunto, salta a la vista que fue esculpido en mármol blanco de Carrara. La colosal figura de Neptuno resulta lo más atractivo de la composición. Con barba, cabellos ensortijados y ataviado con una túnica de pliegues que simulan las ondas del mar, se cubre las piernas. El brazo derecho sostiene su majestuoso tridente, mientras el izquierdo descansa sobre su cintura, en una pose que evoca poder y fuerza.

Además del dios Neptuno, la fuente está decorada con cuatro fantásticos delfines o tritones y grandes argollas de hierro.

La fuente está rodeada de una bella plaza recientemente renovada, perfecta para un día de picnic en un día soleado o disfrutar de una velada romántica en los cercanos veladores.

La historia de este monumento se remonta al siglo XIX, cuando el capitán general Miguel de Tacón y Rosique decidió basar su gobierno en la ejecución de un amplio plan de obras públicas.

En ese entonces, para facilitar el comercio marítimo, era necesario dotar al puerto de La Habana de comodidades que garantizaran a los barcos el abastecimiento de alimentos, combustible y agua potable. Por ello, se consideró construir un estanque que proveyera de agua simultáneamente a tres barcos de pequeñas dimensiones; pero este sería decorado con una fuente que llevase en su centro la figura de Neptuno.

En 1836, Tacón encomendó la talla de la obra a artistas italianos. Como su mandato en la colonia terminó en 1838 y la estatua arribó a Cuba un año después, el ilustre gobernador no vio culminado su encargo. Correspondió a su sucesor, Joaquín Ezpeleta, el recibir e inaugurar la fuente.

DirecciónAvenida del Puerto, muy cerca del Malecón

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Sobre el autor

Apasionado de internet y de los geniales rincones que ofrece la ciudad de La Habana. Mi objetivo es compartir con vosotros mi inquietud por descubrir lugares y personas especiales.



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