Calle 23, Vedado, La Habana, Cuba

Vista de la Heladería Coppelia

Vista de la Heladería Coppelia desde el Hotel Habana Libre (Foto: Ivan2010 bajo lic. CC BY 3.0)

El Vedado es un barrio residencial como muchos otros, sí, pero con la diferencia de que está en Cuba, y en él se reúnen las dificultades y la resistencia que hacen único a este país.

A finales del siglo XIX, comenzó a mutar hasta convertirse en un laboratorio urbanístico que las influyentes manos norteamericanas moldearon hasta crear una especie de Las Vegas o Miami cubano.

Cines, casas coloniales, restaurantes, teatros y parques se mezclan en una planificación urbana internacionalmente reconocida.

La Calle 23 es la arteria que sube y sube por El Vedado y que permite comprender este rincón habanero con hábitos de megaurbe, rascacielos, hoteles, ministerios, bancos, bares y restaurantes, parques y locales nocturnos.

Aquí se puede comprar refrigerios por doquier, particularmente “fast-food” criolla en paladares y cafeterías, así como pizzas baratas, con mucha harina y poco tomate.

Eso (y muchísimo más) es 23: un lugar donde es fácil perderse y sentirte dentro de una aventura, una locura y un remanso de paz, todo depende de donde estés y del momento del día.

Con La Rampa pasa como con el Paseo del Prado o el Capitolio: si has estado en La Habana y no la has caminado, es como si no hubiera puesto un pie en la capital cubana.

En la entrada de 23 se encuentra la Fuente de la Juventud, un espacio muy concurrido en el que puedes sentarte y disfrutar de la brisa fresca de agua salada y la inigualable vista del litoral.

En la loma de Taganana se yergue el emblemático edificio Hotel Nacional de Cuba, que todavía conserva todo el esplendor de su arquitectura ecléctica, mezcla de rasgos Art Decó con otras influencias de los años 30. A lo largo de sus más de 80 años de historia el Hotel Nacional de Cuba ha atraido a centenares de celebridades de las artes, las ciencias y la política como el primer ministro británico Winston Churchill, los actores Frank Sinatra, Ava Gardner, Marlon Brandon, Robert Redford y Robert de Niro, los directores de cine Steven Spielberg, Oliver Stone y Francis Ford Coppola o científicos como el descubridor de la penicilina Alexander Flemming.

Los Hoteles Habana Libre y Nacional de Cuba vistos desde el Malecón (Foto: David Giménez bajo lic. CC BY-NC 4.0)

La loma de Taganana y los hoteles Habana Libre y Nacional de Cuba vistos desde el Malecón

La Rampa es como se conoce el tramo de la Calle 23 entre el Malecón a la calle L. Es quizás la intersección más moderna de la urbe por el estilo de la arquitectura que predomina en la zona y los numerosos y nuevos negocios que abundan en sus alrededores.

La famosa Rampa capitalina es una colina de asfalto que desciende hasta besar el mar. Por la noche, sobre todo los fines de semana, es el punto de encuentro al aire libre de miles de jóvenes habaneros, que quedan aquí para hablar de música, tocar la guitarra y compartir experiencias.

Aquí el arte está, literalmente, a los pies del caminante, que desanda aceras decoradas con pinturas de leyendas como Wifredo Lam y Amelia Peláez.

Otro de los lugares más reconocibles de la Calle 23 es el Pabellón Cuba, un recinto concebido para ser la sede de la Primera Muestra de la Cultura Cubana en 1967.

A partir de ahí, esta zona desplazó a espacios como el Boulevard de San Rafael, y entronizó a El Vedado como el auténtico corazón de La Habana.

En un pequeño parque situado frente al Pabellón Cuba hay un mercado de artesanía en el que se pueden comprar todo tipo de regalos y souvenirs: guayaberas, camisetas, esculturas de madera, accesorios de cuero, joyas, bisutería, cuadros e innumerables objetos relacionados con el Che. No hay que dejarse impresionar por el precio inicial, pues los tenderos son duros, pero al final ceden ante un buen regateo.

A unos pasos está el Hotel Habana Libre, una imponente mole diseñada en 1958 por el conocido arquitecto de Los Ángeles Welton Becket para la cadena norteamericana Hilton. En el momento de su inaguración fue considerado el hotel más alto de Latinoamérica.

Tras la entrada de Fidel Castro en La Habana en enero de 1959, el hotel se convirtió en un importante centro de operaciones de la Revolución. A su último piso se puede subir para apreciar las vistas.

Al otro lado de la calle, en la esquina de 23 y L, se localiza el icónico Cine Yara. Construido por los arquitectos Emilio del Junco, Miguel Gastón y Martín Domínguez en 1947, está considerado uno de los pilares de la arquitectura moderna cubana.

El Cine Yara (Foto: jd (A) bajo lic. CC BY-NC-ND 2.0)

El Cine Yara (Foto: jd (A) bajo lic. CC BY-NC-ND 2.0)

Al caminar entre los edificios modernistas y la arquitectura de los años 50, tendrás la sensación de haber viajado en el tiempo.

A escasos metros de la aurícula izquierda de la popular esquina de las calles L y 23 se encuentra el Café Laurent, un ejemplo de que la calidad, originalidad y buen gusto pueden convivir en la gastronomía cubana actual. Cada uno de sus platos es una sorprendente obra maestra de colores, formas y sabores.

La Habana Sí es una buena tienda de discos musicales y suvenires, que se encuentra en la esquina de 23 y L, en diagonal al Cine Yara.

Una de las parcelas más idílicas de El Vedado es la ocupada por la archiconocida Heladería Coppelia, con sus desconcertantes formas futuristas y las sempiternas colas de cubanos que, con paciencia infinita, esperan su turno para tomar un algo que sea fresco y dulce, muy dulce.

La heladería Coppelia bien merece la (posiblemente) larga espera para hacerse con una copa de los sabores del día.

Si la cola te desanima, no desesperes: aquí comenzó la historia de amor de la película de Gutiérrez Alea Fresa y Chocolate”… Nunca se sabe.

Habaneros Tomando Helado en Coppelia

Habaneros Tomando Helado en Coppelia (Foto: Bit Boy bajo lic. CC BY 2.0)

La esquina de 23 y 12, calurosa, emblemática, concurrida y cultural, es, sin dudas, uno de los puntos neurálgicos de La Habana.

“….Y que hayamos hecho una revolución socialista en las propias narices de los Estados Unidos, y que esa revolución socialista la defendemos con esos fusiles, y que esa revolución socialista la defendemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores”.

Con esta palabras Fidel Castro proclamó el 16 de abril de 1961, en la confluencia de las calles 23 y 12 y ante miles de personas, el carácter socialista de la Revolución Cubana. Milicianos y soldados, representantes del pueblo trabajador, con fusiles en alto aprobaron las palabras de su líder, y dejaron bien claro que defenderían la revolución hasta la última gota de sangre.

Poco después del discurso, Cuba se vio inmersa en la llamada “Crisis de los Misiles“. En octubre de 1962, Estados Unidos y la entonces Unión Soviética mantuvieron una dura crisis debido a la instalación de misiles con capacidad nuclear en Cuba.

Durante dos semanas, los equipos de gobierno de EEUU, la URSS y Cuba sostuvieron reuniones día y noche, se intercambiaban comunicados y advertencias y se enfrentaron en los foros diplomáticos. Mientras tanto, los buques soviéticos navegaban rumbo al bloqueo naval estadounidense impuesto alrededor de la isla. Fueron los momentos más tensos de la Guerra Fría, en los que el mundo contuvo la respiración ante la amenaza de una guerra nuclear.

En una de las columnas del edificio desde donde se pronunció el discurso se realizó un conjunto escultórico como recordatorio a las palabras escuchadas aquel día. En el relieve se reconoce a Fidel Castro, en disposición de lucha, acompañado por el ejército revolucionario y el pueblo cubano.

esquina de la calle 23 y 12 el vedado la habana

Monumento a la proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana (Foto: www.cubadebate.cu)

fidel castro recorriendo 23 y declarando la revolucion cubana

Fidel Castro, el Che Guevara y otros líderes revolucionarios recorriendo la Calle 23 el 16 de abril de 1961

En esta esquina se tomó el 5 de marzo de 1960 una de las fotografías más reproducidas y reconocidas del pasado siglo XX, la del artista Alberto Korda, llamada “Guerrillero Heroico”, considerado entre los mejores retratos de la historia.

La icónica imagen se reproduce en millones de bolsos, collares, pullovers y banderas y es la que mejor ha guardado el recuerdo y la esencia del Che Guevara para la posteridad.

El Instituto de Arte de Maryland (Estados Unidos) la denominó “La más famosa fotografía e icono gráfico del mundo en el siglo XX”.

Fotografia del artista Alberto Korda, llamada Guerrillero Heroico

Foto original y completa de Ernesto Guevara tomada en 1960 por Alberto Díaz (Korda)

En la esquina adyacente se encuentra la Pizzería Cinecitta, un sitio de comida italiana que todavía se cobra en pesos cubanos. Es un clásico capaz de provocar largas colas. Sus pizzas lo merecen.

A unos pocos metros, se encuentra el Centro Cultural Cinematográfico Fresa y Chocolate, un hervidero de creatividad y talento juvenil.

Este edificio es también es la sede del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), responsable de la producción cinematográfica en el país.

La institución cuenta con una cinemateca que todas las semanas exhibe filmes clásicos de todos los tiempos. Allí se localiza el Cine Chaplin, sala donde se realizan generalmente los estrenos de las películas cubanas.

El adyacente Café Fresa y Chocolate es uno de los lugares de encuentro de los agitadores culturales habaneros, especialmente los miércoles por la noche, cuando toca un excepcional cuarteto de clarinetes.

Centro Cultural Cinematográfico Fresa y Chocolate

Centro Cultural Cinematográfico Fresa y Chocolate (Foto: yosoynuts bajo lic. CC BY-ND 2.0)

Justamente frente al edificio nos toparemos con el Cine Charles Chaplin, una cinemateca perteneciente al ICAIC que todas las semanas exhibe filmes clásicos de todos los tiempos y donde se suelen realizar los estrenos de las principales películas cubanas.

Y si de cine se trata, si continuamos caminando por la calle 23 nos toparemos con el Cine 23 y 12. Además de la proyección de filmes, se realizan espectáculos infantiles y actividades para los más pequeños con payasos, magos y titiriteros.

Si sigues el ascenso por la calle 23 conocerás la traza primigenia y residencial de El Vedado, cuyas mansiones bebían de las influencias arquitectónicas que llegaban desde los cuatro puntos cardinales del planeta, ya fueran mansiones neoclásicas de Boston o fachadas modernistas de Barcelona.

En 23 también se encuenta la conexión wifi más famosa de la ciudad. A ambos lados de la calle, verás gente conectada a Internet con sus teléfonos móviles y ordenadores portátiles. Se trata de una nueva percepción de una Habana tecnológica.

Y a unos pocos metros veremos Cementerio o Necrópolis de Colón, uno de los camposantos mas grandes de toda Latinoamérica. Situado en la parte más elevada de la calle 23, el principal cementerio de La Habana está impoluto, sus calles no tienen socavones, está decorado con flores frescas a diario y las fachadas no están expuestas a los humos negros fruto de la mala combustión de los antiguos Chevrolets.

El Cementerio de Colón está repleto de rincones bucólicos, algunos de ellos olvidados, donde el silencio y la paz dibujan otra mirada de la vida. Recorrerlo permite dar un emotivo paseo, rodeado de arte funerario y lleno de anécdotas históricas, de la mano de los antepasados de la ciudad.

Cementerio o Necrópolis de Colón

La Puerta de la Paz, el frontispicio de estilo románico y bizantino diseñado por el arquitecto español Calixto de Loira que ejerce como puerta principal del Cementerio de Colón (Foto: Todd Mecklem bajo lic. CC BY-NC-ND 2.0)

Nuestro paseo acaba a lo grande, topándonos con la mayor expresión del aparato propagandístico del poder cubano, la Plaza de la Revolución.

En la cercana colina Aróstegui está situada la Universidad de La Habana, un complejo neoclásico inspirado por el Partenón griego y presidido por la majestuosa escultura del Alma Mater.

Justo enfrente se encuentra el Museo Napoleónico, que atesora una colección de más de 7.000 objetos relacionados con Napoleón Bonaparte, acumulada por el magnate azucarero Julio Lobo.

Dirección: Calle 23, a partir de la Calle L, El Vedado

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , ,


Sobre el autor

Apasionado de internet y de los geniales rincones que ofrece la ciudad de La Habana. Mi objetivo es compartir con vosotros mi inquietud por descubrir lugares y personas especiales.



Volver arriba ↑
  • Buscar Disponibilidad

  • Entradas recientes