Quinta Avenida, Miramar, La Habana, Cuba

La Fuente de las Américas, al inicio de la Quinta Avenida (Foto: Happypepe bajo lic. CC BY-SA 3.0)

La Fuente de las Américas, al inicio de la Quinta Avenida (Foto: Happypepe bajo lic. CC BY-SA 3.0)

Situada en el exclusivo reparto de Miramar, la Quinta Avenida es una de las arterias más hermosas, y también una de las más largas de la capital cubana.

Se extiende desde el túnel del río Almendares, que la conecta con El Vedado por la calle Calzada, hasta el río Santa Ana, en la localidad de Santa Fé, en el extremo oeste de la ciudad, muy cerca del litoral. En este lugar se convierte en la carretera Panamericana y llega hasta la ciudad de Mariel, en la provincia de Artemisa.

El origen de Miramar se remonta a la primera década del siglo XX y fue consecuencia del movimiento migratorio hacia el oeste de la ciudad de las clases acomodadas de la sociedad habanera de la época.

Desde su fundación como vía meridiana del reparto Miramar en 1930 (bajo el nombre de Avenida de las Americas), la Quinta Avenida se ha ido rodeando de algunos de algunos de los mejores ejemplos arquitectónicos y urbanísticos de La Habana.

Recomendamos empezar en la Calle 0 y caminar a lo largo de la Quinta Avenida para disfrutar de sus parques de un verde exuberante y las lujosas mansiones de los cubanos ricos anteriores a 1959. Desde el acceso por el túnel del Malecón, muy cerca de la desembocadura del río Almendares, puedes ver la Casa de las Tejas Verdes, señal de que estás entrando en esta zona especial de La Habana.

El famoso reloj de la Quinta Avenida (Foto: Happypepe bajo lic. CC BY-SA 3.0)

El famoso reloj de la Quinta Avenida (Foto: Happypepe bajo lic. CC BY-SA 3.0)

En 1901, el propietario de los terrenos, Manuel José Morales, solicitó la licencia de urbanización al Ayuntamiento de La Habana y en 1908, José Marimón, el presidente del Banco Español de Cuba, creó la Compañía Urbanizadora de Mariano, que abarcaba más de 16 caballerías de tierra entre el Río Almendares y la Playa de Marianao.

El proyecto de urbanización del reparto fue aprobado en 1911, y estaba compuesto de 4 avenidas longitudinales y 19 calles transversales con jardines, arboledas, parques y fuentes, que enmarcaban 54 manzanas. El diseño estuvo a cargo del arquitecto neoyorquino John F. Duncan, autor del monumento al presidente Ulysses S. Grant en Estados Unidos y del arquitecto cubano Leonardo Morales, graduado en la Universidad de Columbia. Tal vez por esta razón, el trazado de las calles de Miramar se parece mucho al del barrio de Manhattan, con sus manzanas rectangulares, y a su Quinta Avenida.

El desarrollo del barrio coincidió con el periodo de la economía cubana conocido como “Danza de los Millones” (1918), relacionado con el alza del precio del azúcar provocado por la destrucción de la industria remolachera europea durante la Primera Guerra Mundial.

En este contexto, se comenzaron a construir fastuosas mansiones y palacetes, edificadas principalmente por graduados de la recién creada Escuela de Arquitectura de Cuba (1910), cuyos alumnos estaban muy influenciados por el renacimiento italiano y francés, lo que quedó plasmado en las numerosas arcadas florentinas y sobre columnas pareadas distribuidas por Miramar.

Oficinas de Sol Meliá en la Quinta Avenida (Foto: Happypepe bajo lic. CC BY-SA 3.0)

Oficinas de Sol Meliá en la Quinta Avenida (Foto: Happypepe bajo lic. CC BY-SA 3.0)

Entre 1921 y 1924 el arquitecto George H. Duncan construyó en la entrada de la avenida (entre 5ta y 10) dos símbolos del municipio de Playa, la Fuente de las Américas y la Torre del Reloj, todavía en funcionamiento y cuyo sonido reproduce las campanas del famoso Big Ben de Londres.

Otra de las edificaciones destacadas al principio de la Quinta Avenida es una vieja casona de estilo renacimiento alemán con el tejado color esperanza, conocida popularmente como la Casa de las Tejas Verdes y que en la actualidad alberga el Museo de la Arquitectura.

Párate un momento en la Calle 10 y echa un vistazo al reloj, ¡aún funciona!

El trayecto de la Quinta Avenida está salpicado por representaciones comerciales y diplomáticas, además de numerosas instituciones y centros de interés cultural, turístico y social, como son las embajadas de Angola, Belice, Turquía, Sudáfrica, Italia, Costa Rica y Chipre, los hoteles Quinta Avenida y Memories Miramar, el Centro de Negocios de Miramar, el Club Habana, la Marina Hemingway, el Coney Island Park (hoy Parque Isla de Coco), los estudios de grabación Abdala o los paladares La Cecilia, La Vicaria y La Ferminia.

Iglesia Jesús de Miramar (Foto: Happypepe bajo lic. CC BY-SA 3.0)

Iglesia Jesús de Miramar (Foto: Happypepe bajo lic. CC BY-SA 3.0)

En la Quinta Avenida pueden apreciarse algunas construcciones religiosas, entre las que destacan la Iglesia Jesús de Miramar, localizada en 5ta y 80 y construida entre 1948 y 1953 en estilo románico-bizantino, y las magníficas estructuras de la Iglesia de Santa Rita de Casia (entre 5ta y 24) y el Santuario Nacional de San Antonio de Padua (entre 5ta y 60).

En la Quinta Avenida también se encontraba la Universidad de Villanueva (conocida popularmente como la Universidad Católica), en su momento la única institución privada de estudios superiores de Cuba, y cuyas instalaciones se utilizan actualmente para la formación de profesionales de nivel medio en química industrial.

Es un lugar muy agradable y alegre en el que sentarse a media tarde a contemplar tranquilamente el bullicio de una de las mayores arterias comerciales y turísticas de la capital.

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Sobre el autor

Apasionado de internet y de los geniales rincones que ofrece la ciudad de La Habana. Mi objetivo es compartir con vosotros mi inquietud por descubrir lugares y personas especiales.



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